sábado, 21 de octubre de 2017

Márquez es Tyson

Tampoco estoy muy seguro, pero a modo de resumen funciona: Márquez es Tyson. Venía Ruddock, pum, tumbado. Venía Spinks, pam. Venía Larry Holmes, tumbado. A Marc le llegó en Australia Dovizioso, en la qualy, el sábado... y pam. Tumbado. Hizo pole; el italiano undécimo. Dijo Dovi que la caída en el FP4 le restó confianza y que intentaría arreglar las cosas para la carrera. Pero la impresión que dejó Márquez fue demoledora. Sólo le faltan los tatuajes. Salió como un misil para ponerse en lo alto de la tabla de tiempos. Le siguieron Iannone y Miller pero no cortó. Los llevó detrás dos vueltas. Entró y dejó en evidencia a Iannone, que esperaba la salida de Marc para ponerse a rueda otra vez. Solo que Marc le hizo ver que salía y cuando el italiano arrancó su moto Márquez bajó de la Honda. En la vuelta a pista Marc volvió a bajar el tiempo, aseguró la pole. Las repeticiones de su paso por la curva Stoner, derrapando a 240kmh, se vuelven virales; es el mensaje del sábado. Con el campeonato a punto de resolverse Marc empuja y Dovi falla. Pero es sábado.

Nos queda la incertidumbre del domingo. Las cuatro de la tarde. Demasiado tarde, justo la hora en la que la temperatura cae drásticamente. Las nubes, la posibilidad de lluvia. El viento del océano. Y ese circuito, tan fluido, tan de no parar.  Velocidad pura. En una entrevista del viernes a BTSports Márquez, partiéndose de risa, contaba por qué le gusta tanto Phillip Island: "Porque en el FP1 vas con los cojones en la garganta todo el rato. De verdad!"




domingo, 15 de octubre de 2017

Márquez no puede con Dovizioso

Marc salvando una caída en la curva 8 última vuelta perseguido por Dovizioso. La Ducati cimbreándose en cada recta, con las fibras retorciéndose a 290kmh mientras llueve. Dovi y Marc midiéndose toda la carrera. El estudio y el ataque. La contraréplica. Con charcos en el asfalto. Se miran en el parque cerrado y Dovi se ríe diciendo: no me lo puedo creer! Siempre hay una última maniobra para Marc. Siempre una última posibilidad para intentar adelantar. Pero no deja de sorprender. La euforia de los técnicos de Ducati se mezcla con la incredulidad. Algunos saltan, otros sólo aciertan a llevarse las manos a la cabeza.

A tres vueltas del final, con la carrera y el Mundial ya decantado a un mano a mano entre ellos, Dovi y Marc se pasaron y repasaron. Como si la pista estuviese seca. Con una determinación y un riesgo fuera de toda comprensión. A la última vuelta Marc llegó con 0.4sec de ventaja pero los perdió en la curva 8, donde hizo una salvada de impresión. Dovi le lanzó el último hachazo en la 11, en la frenada más bestia del circuito, en bajada, con el carenado temblando. Pasó a Marc. Adelantar a Marc en frenada es un hito del deporte mundial. Eso es lo que hace a Dovi candidato al título. No las matemáticas. Otras veces no lo hemos visto. Otras veces Dovi se ha quedado meditando, suspendido en su nube zen. Hoy estaba en la versión velocidad + agresividad. Tuvo que solventar un último problema. Aguantar las tres últimas curvas a Marc. En la penúltima lo llevaba pegado a la rueda trasera. En la última lo vió pasar por el interior. Como en Austria, aguantó la cuchillada y ganó.

Marc ríe pero se la guarda. Van dos.

Se cayó Valentino. Crutchlow, dos veces. Bati también. Abandonó Dani. Rins, puede ser que por primera vez, comprendió la velocidad de MotoGP. Ya la tiene dentro: hizo 5º. Maverick, 9º

domingo, 24 de septiembre de 2017

El señor Zen04 y la bestia93

Hubo una bestia desatada hoy en Alcañiz. Empatado a puntos en la cabeza del Mundial con Andrea Dovizioso, la bestia decidió liarse a machetazo limpio contra todo lo que tuviese frente a él. Un solo adelantamiento en la primera vuelta para colocarse cuarto. Demasiado poco. Un adelantamiento más en las siguientes cinco vueltas. Poco. Es verdad que era a su rival, al #04, al renacido para la filosofía ZenMotoGP Andrea Dovizioso. Pero no valía. Tres vueltas después intentó uno doble: a JLO y Valentino Rossi, que lideraban la carrera. Casi se los lleva puestos. Perdió posición con Dovi y se volvió a encontrar cuarto. La bestia. A 336kmh al final de la recta de bajada y cuarto. Sin embargo tenía serigrafiado en el casco un all in de libro.

En el ecuador de la carrera adelantó a Valentino Rossi, se bebió de un sorbo  la distancia con el #99 y cuando preparaba el hachazo tuvo que hacer una salvada tremenda. 10 vueltas para el final curva 14. La realización dio la repetición después de la carrera. Pasaban tantas cosas que no llegaban las pantallas ni las multicámaras ni los nuevos juguetes. Porque lo de la bestia hoy tenía SU película pero por detrás... mamma mía.

A ocho vueltas del final Marc superó a JLo y ciao. Y en esa misma vuelta... ah, amigo! Dani Pedrosa superó en la recta de atrás, casi en la línea, casi sin hueco, por el filo del cuchillo, a Valentino Rossi. Antes de llegar a la frenada levantó su mano izquierda. Cuando habló en el micro de la señal internacional, sin que nadie le preguntara, dijo: "Rossi me ha intentado cerrar en plena recta. Ha sido feo. Íbamos a 300kmh." Acabó segundo Dani Pedrosa.

Rossi. Rossi tiene película aparte también. Tres semanas atrás (24 días exactamente), fractura de tibia y peroné. Llegó a Alcañiz ayudado de una muleta para caminar. Salió en primera fila en la carrera. Tuvo que mostrar a los periodistas la cicatriz porque había quien no se lo podía creer. Como lo de Santo Tomás. ¿Fue Santo Tomás el que tocó la llaga de Jesús de Nazaret resucitado? Algo así fue. En la salida casi se le va la moto, pero recompuso la trazada y logró enderezar la M1. A Rossi sólo le superaron en carrera Jorge Lorenzo, Marc Márquez, Dani Pedrosa y Maverick Viñales. Este último, su compañero de equipo, en plena remontada, le metió la moto en un viraje de derecha; por la pierna mala. Moto contra moto y la pierna mala en medio. La cicatriz temblaba. Rossi aguantó, se quedó en la curva y Maverick se fue largo. Por allí llegaba el #Zen04 y casi lo derriba.

Hubo podio español completo, Ángel; 7 pilotos españoles entre los 10 primeros. En MotoGP. Y la bestia. La bestia, que movía el puño hacia abajo en su paso por el muro, celebrando la victoria, y casi hundía la horquilla delantera de la energía con la que festejaba.

Vamos a por el triplete del Asia-Pacífico. Que Dios nos coja confesados. Y Santo Tomás.


domingo, 10 de septiembre de 2017

La bestia 93

En estas semanas de recuerdos y miradas perdidas y videos con arena hoy la memoria me ha entregado un adelantamiento de Dani Pedrosa, en LeMans 2013, a Dovizioso. Llovía, en la pista el paso de las motos provocaba un spray salvaje y Dani dejó correr la moto en el límite del piano y el asfalto, justo el hueco que dejaba la trazada de Dovi. Un adelantamiento casi a cámara lenta, de respiración mantenida. Ángel Nieto, en la cabina, decía: difícil, difícil, difícil y se le cerraba la voz según Dani sobrepasaba por el interior a Dovi. Di fí cil. Lo pasó. Respiramos. Un adelantamiento por la tercera o cuarta posición, no recuerdo bien; ni lo voy a buscar.

El de hoy, Misano 2017, era a una vuelta del final, con la pista encharcada y Márquez segundo, detrás de Petrucci; Dovi renunciando a la batalla descolgándose tercero, contento con sus 16 puntos. Para Marc había 20. Se quedaba a 4 de Dovi en la general y Aragón, triplete y Valencia por delante. Buen plan. En la tele el campeón´99 de 500, Crivillé, decía: "no tiene que intentarlo. Hoy no es el día de jugarte tantos puntos." En la penúltima vuelta, Márquez colocó la moto paralela a la Ducati de Petrucci en la recta de meta. Se le levantó la rueda delantera, planeó unos metros sobre el asfalto mojado, frenó con la posición ganada en la curva 1 y se puso en cabeza para completar los últimos 4km de Misano. 25 puntos: líder del Mundial.

A mi derecha no había nadie hoy pero se me ha llenado el salón de resoplidos y ays... o como sea lo que él hacía. Marc honra y enaltece lo que más se admira de este deporte. El riesgo sobre el riesgo, la valentía sobre la realidad, la jugada sin farol, la determinación y la precisión. Marc es un animal. A cinco carreras aún puede perder el Mundial. Pero ya lo ha ganado.

domingo, 27 de agosto de 2017

Humo blanco

Un día, hablando de lo que era el corazón de cada escudería, Dennis Noyes me contaba que en Honda lo esencial era el motor. Cada año quieren tener el mejor motor de la parrilla. No te olvides de que su nombre es Honda Motor Company. Lo llevan hasta en el nombre.

A falta de siete vueltas, en Silverstone, humo blanco en la moto de Marc Márquez. Tras la carrera el piloto dijo: "Es la primera vez que me pasa en cinco años con Honda, y es un poco frustrante." Era tal ataque al corazón de la marca que hasta bajó la voz cuando pronunció Honda. Yo me imaginé una hilera de hombres con bata blanca en la fábrica de Japón. Mirando sus ordenadores. Ajustándose las gafas. Esperando que a uno de ellos le cayese una guillotina en el cuello.

La carrera: Rossi salió como un misil. Hizo 19 vueltas perfectas. En la única que falló le adelantó Andrea Dovizioso. El #04 parece sentirse con posibilidades reales de tomar los mandos del Campeonato. Sabe que tiene la moto y ha entendido el enigma de esta temporada: las gomas. Y por supuesto tiene las manos y la cabeza. Se pone líder del Campeonato por segunda vez este año después de cuatro victorias. Ojo con Dovi. Jorge Lorenzo se acercó a la ceremonia del podio para celebrar esta victoria. 

Maverick fue segundo. Perdió una batalla de adelantamientos con Dovizioso pero sacó casta para sobrepasar a Rossi y afrontar los micrófonos con seguridad: "we can fight hard." Lo dijo en inglés, un voy a ser un rival duro de aquí al final

Hubo un plano en la retransmisión lleno de dramatismo: Márquez en el box, sin el casco, peinado, rodeado de sus mecánicos,con la mirada en el monitor. Viendo las últimas vueltas de carrera. Dejando el tiempo pasar. Tremendo. El otro fue la cámara de Dovi dando el plano de Marquez rompiendo a 320 kmh. Humo blanco vs espuma blanca. En el podio Dovi hacía estallar un cava llenando la pantalla. 

domingo, 13 de agosto de 2017

Hielo y calentura

Llegaron a la rueda de prensa Dovi, Marc y Dani y se liaron a dar detalles de lo complicado que es gestionar cada fin de semana una moto en plena evolución, los neumáticos en plena adaptación y el tiempo cambiante de viernes a domingo. Dovi y Dani, los dos pilotos que mejor hablan de motos en el paddock, metieron en el lío a Marc, que acabó por sentar su línea maestra de aquí al final de campeonato: "Voy a intentar sumar los máximos puntos posibles en cada carrera arriesgando. Está todo muy apretado y yo ya empiezo a sentir la moto como me gusta."

Según el código Marc hoy era un día señalado para afilar la mirada y ganar porque corría en el único trazado del Mundial en el que aún no ha podido vencer. Y no hay nada que le ponga más a Marc que un reto de ese tipo. Creo.

Para que la carrera quedase entre él y Dovi sucedieron varias cosas: una salida suicida de JLo, sendos errores de frenada de Maverick y Rossi en la 1 que condenaron a las Yamaha oficiales (ojo Zarco por delante de ellos!), y el spinning salvaje que privó a Dani de meterse en la batalla.

Puestas así las cosas, después de medirse en media docena de adelantamientos (ok, fueron 12+1) Dovi y Marc llegaron a la última vuelta on fire, con la calentura Marc y las neuronas entre hielo Dovi. Aún en la vuelta de honor el italiano mandó a esparragar a Marc cuando éste intentó saludarle. Justo antes de enfilar la moto hacia la victoria el italiano levantó la mano como diciendo: "qué flipado". Marc, sin sitio, metió la moto por dentro en esa curva 10 para intentar un último adelantamiento. Sabiendo que no podría detener la moto a tiempo, Dovi le dejó pasar. Sobre el piano Márquez sacó hacia afuera su cuerpo para que la Honda obedeciese esa inercia. La moto se retorció, Marc la dejó dentro, pero Dovi había hecho la línea buena y ganó la carrera.

"Intenté esa maniobra porque ya estoy sintiendo la moto como me gusta." Marc.
"Estaba más cabreado por Marc que feliz por mi victoria; ése no es un sitio para adelantar!" Dovizioso.
"Esto es MotoGP y espero que la gente se lo haya pasado bien." Marc

PD: ¿Por qué no hay MotoGP todos los fines de semana?







miércoles, 9 de agosto de 2017

Los 10 mandamientos

1. Aquí hay una cosa que se llama crono y otra que es la bandera. Con esto lo resolvía pácticamente todo. En realidad estaba poniendo poniendo en dos objetos el alfa y el omega del motociclismo. Primero hay que ser rápido y luego hay que saber competir. El crono y la bandera. El alfa y el omega. Si sólo eres bueno en uno... despídete.

2. Las motos son emoción. Y la emoción llega, sobre todo, en dos situaciones.

La calentura. Su manera de decir que el duelo se iba a desatar. Llega la calentura. El pilotaje por instinto, la batalla. Para que haya calentura se necesita, obviamente, más de un piloto y sobre todo, que uno de ellos esté pila.
 
Estar pila. Equivale a estar enchufado, a ser portador de una energía extra que te hace afrontar los desafíos consciente de que puedes con ellos. En los entrenos te sirve para bajar el crono y batir records. En carrera, es lo que precede a la calentura.

3.  Tu jefe de mecánicos es el como el que afina el violín. "Te tienes que entender con él a la perfección, porque es el que te pone la moto como tú la quieres."

4. Al campeón se le reconoce en la mirada. "Si tiene mirada de malo, es bueno. Tú hablas con ellos en la parrilla de salida y te hablan pero no te hacen  ni caso, están ahí, al objetivo Birmania… me entiendes?"

5. Se pilota por instinto"Nadie te dice lo rápido que debes ir porque si te pasa algo, qué!? Menuda cagada."

6. Nosotros somos los Rolling. Siempre hacía esta comparación: La Fórmula1 es Montserrat Caballé y Plácido Domingo; nosotros somos los Rolling Stones.

7. La carrera a veces se gana en el paddock. "Cómo caminas, cómo te ve el rival...Y sobre todo, la noche anterior tienes que hacer un planteamiento. Ver dónde estás, qué tienes, cómo es el circuito... Si no lo tienes claro la noche anterior... "

8. El piloto es el importante. Lo dividía en dos observaviones:

El piloto tiene que reclamar su tiempo. Lo decía mucho últimamente, cuando veía a pilotos trabajando en tandas cortas para probar cosas para la moto. Decía: "el piloto tiene que parar eso y decir: un momento, que yo también necesito mi tiempo; coger ritmo, ver el circuito, encontrarme bien!"

Los caballos, cuidado! "Sabes qué pasa, que en la fábrica siempre hay un ingeniero con el ordenador que dice: aquí más caballos, y más caballos, y otro poquito aquí... y al final el que se sube en la moto no es el ingeniero, sabes? Es el piloto..., así que con los caballos, cuidado!

9. El himno siempre es bonito. "Ojo, el himno te lo ponen porque has ganado." Es el momento de mayor intimidad que el piloto tiene después dela victoria. Tras los abrazos, las felicitaciones, las risas, las entrevistas, llega el podio y el himno. "Ahí se cierran los ojos y se repasa lo que has hecho bien en la carrera, lo que te ha llevado a ganar: ahí el piloto hace el remember."

10. Si te metes en una carrera… también hay lágrimas, ya lo verás


domingo, 30 de julio de 2017

Le pido un micrófono y ya está

Cuando ya sabíamos en Mediaset que el Mundial 2016 de MotoGP lo narraríamos desde Madrid, sin viajar, Ángel Nieto dijo: "A mi me da igual, yo voy a hablar con Ezpeleta, le pido un micrófono y ya está, hablo desde el circuito." Nos reímos, pero ese es el empuje de Nieto. El mismo que le hizo irse sin permiso paternal para correr en Jerez siendo menor de edad. En la estación de tren le esperaba la Guardia Civil. El mismo que le hizo subir hasta la megafonía del Jarama, en el 71, con la pierna rota, para decir a la gente que no se fuera porque cuando le cosieran iba a correr por el título de 125cc contra Barry Sheene. Siempre lo ha tenido: un empuje descomunal. Su vida está marcada por la voluntad de salir, de hacer, de vivir. No va a ser diferente ahora. Los partes médicos los dicta él. Esperamos con ansia el bueno de verdad. Vamos Ángel! Amor, ritmo y dicción!

domingo, 2 de julio de 2017

El hilo

A partir de la vuelta 10 sacó el machete de selva Maverick, apartando vegetación a su paso. Uno tras otro: Crutchlow, JLo, Petrucci, Aleix, Bautista, Dovi y por fin Rossi. A Rossi lo pasó por un hilo. Lin Jarvis puso cara de poker en el box. Por un hilo del mismo calibre pasó el sábado Márquez al propio Maverick y éste le montó un pollo. "Había sitio" le dijo el #93. "Había sitio". Es lo que tiene este deporte. Ese hilo que cose la mandíbula del jefazo en el box es el mismo que te levanta del asiento en casa y que hace líquida la pantalla de la televisión.

La carrera en Sachsenring fue el machete de Maverick, Folger poseído y Márquez en Campeón del Mundo. Antes de la carrera había cuatro pilotos en 11 puntos. Ahora están en 10. Pero el líder ya no es Dovi. Ahora el líder tiene cara de estar sentado en la silla que conoce. Marc Márquez.

domingo, 25 de junio de 2017

Han decidido que no queda margen de error

Se acabó la época de la juventud. Se acabó en esta parrilla la alegría, el todo va bien, el champagne, el me arriesgo y me sale. Aquí ya todos son mayores. Todo el mundo tiene confeccionada su agenda de futuro. Todo el mundo tiene diseñada su carrera. La mala noticia es que los planes siempren convergen en una última curva. O en una chicane. Assen.

Para el que quiere ser 10 veces Campeón del Mundo; para el que quiere serlo más; para el que acaba de coger la Yamaha; para el de la moto roja. Para todos el margen de error es muy pequeño. Ellos ha decidido pilotar así.

La carrera les puso una prueba más: la bandera blanca. A ocho vueltas para el final se abrió el pit lane para un posible cambio de moto. Sin lluvia que hiciera evidente la necesidad de cambiar, esas ocho vueltas se convirtieron en una tortura mental sobre la decisión de permanecer en pista o la de poder arruinar las opciones de triunfo si no rompía a llover definitivamente. Y no rompió.

En cabeza de carrera estaban Rossi, Petrucci, Márquez, Zarco y Dovi. El nuevo se puso nervioso, entró a cambiar y la pifió. Coincidió en el pit lane con Jorge Lorenzo, el de dadme la moto roja y la haré campeona. El algún momento de su decisión, la de irse a Ducati, supo que iba a pisar barro, pero realmente está en el desierto. Fuera de sitio, fuera de tiempo. Entró a cambiar en Assen y salía maldiciendo, porque para entonces ya había interiorizado que no rompería a llover.

Se quedaron los cuatro de delante juntitos. Lo que le pase a uno que nos pase a todos. Y llegó Crutchlow. Y alcanzaron a pilotos por doblar. Petrucci, que perdió la carrera por 0.063 segundos dijo: "todos los viernes nos reunimos para mejorar las normas de carrera y cuando hace falta una bandera azul no sale." Rossi, que ganó, enseñaba en su mono la marca de la rueda de Zarco: "parece que no sabe medir las distancias para adelantar"; pero el helicóptero tiene otra visión de los hechos. El 46 es perro viejo. Márquez, tercero, nunca tuvo opciones reales. Arriesgó mucho para arrebatar el podio al #35. "Ya el viernes, rodando detrás de Rossi, dije: lleva el chasis nuevo. Esa moto entra en curva como nosotros antes. Nos han igualado. Nosotros, el Lunes de Barcelona no probamos nada porque no tenñiamos nada nuevo que probar." El lamento.

Lo único cierto es que preside la mesa Andrea Dovizioso. La temporada pasada casi le echan del restaurante y ocho carreras después ahí está sentado, en todo el centro. Justo el sitio que quieren todos. Maverick, a 4 puntos, seguía sin enterder qué le había hecho la moto en la chicane para irse al suelo. Caminaba hacia el box con el casco en la mano, el mono abierto, como un piloto sin avión, derribado por los japoneses. La imagen esa de las películas. "Igual este chasis no me permite ser tan agresivo." Está jodido. El lamento.

Cuchillos volando en 3, 2, 1... Sachsenring

domingo, 11 de junio de 2017

"Siempre hay una bola volviendo"

Anocheciendo en París aún quedaba en la pantalla gigante de la Philippe Chatrier la imagen de Rafa besando la Copa de los Mosqueteros. Con el cielo cubierto y la pista ya arreglada de nuevo.

También queda en el aire la imagen del diez veces ganador de RG metiendo la cabeza en la toalla, acabado el partido, para qe no se le viesen las lágrimas al liberar la tensión, la rabia y el orgullo de haber podido volver a ganar en Paris después de lesiones complicadas.

Al rival lo dejó dándose golpes en la cabeza con su propia raqueta; estrellando una de ellas contra el suelo para acabar partiéndola con la rodilla; al rival lo dejó entrando en la sala de prensa con los ojos aún enrojecidos. "Cuando no estás liberado para conectar tu cabeza con el tenis que quieres y enfrente está Rafa... pasa esto." Wawrinka. "Con Rafa siempre hay una bola volviendo, mucho spinning, cada vez un bote diferente. Te crea la duda sobre qué hacer." No lo dijo, pero es el equivalente a taladrarte la cabeza.

A la rueda de prensa llegó Rafa preparado para reflexionar en alto sobre lo que significa ganar 10 veces Roland Garros y lo primero que dijo es que él se divierte jugando al tenis todas las semanas. Siempre hablando con un cable a tierra al final concedió: "Para ganar diez veces un grande se tienen que dar muchas cosas. Y si yo lo he hecho es posible que venga otro y lo haga. Pero no creo que yo vea a alguien igualando esto."

Y pidió agua. Porque la sala estaba a reventar. El calor empezaba a ser molesto y las preguntas ya se repetían.

sábado, 10 de junio de 2017

Camino del 10

 El sonido del golpeo de Thiem a la bola es especial. Suena a que la parte. La rompe. Es un latigazo seco. Una frecuencia que taladra el pecho. Y los primeros intercambios del partido recordaron el sonido de la tormenta. Pero tras los rayos y los truenos apareció Rafa. En realidad estaba allí desde el principio. Estaba desde que ganó su primer RG en 2005. Rafael Nadal en la Philippe Chatrier. Nunca ha perdido una semi. Nunca ha perdido una final ahí. Así que dejó que el chico del látigo perdiese la mirada. Lo cegó. Lo rompió. Lo deshizo. Sin demasiado esfuerzo. Tan sólo con seguir su ritmo. Le dijo: si juegas a esto, esto hay. Lo mismo. Y lo desintegró.

El Domingo 11 de Junio de 2017, a las 3 de la tarde, Rafael Nadal estará en disposición de ganar por décima vez Roland Garros. El torneo de la tierra batida, el torneo que le pone peso a las gestas. 10 veces. 10. Rafa Nadal.

domingo, 21 de mayo de 2017

El maestro, los juniors y la vida

La gente de amarillo en la grada se llevaba las manos a la cabeza y a alguno se le saltaban las lágrimas. En la última vuelta, con Rossi intentando una ataque final a la desesperada, la rueda trasera del #46 perdió el grip a cuatro curvas del final y lanzó al suelo al italiano. Había ejecutado una carrera de maestro el #46, siempre en el grupo de cabeza, diseñando dos ataques idénticos: en la primera chicane, después de una recta que te arranca los brazos, zziup, zziup, dos cambios de peso encima de esa bestia; como un bisturí. Superó a Zarco #lepresident y luego a Maverick. Les hizo parecer juniors. Pero a Viñales le prendió el celo. Persiguió a Rossi... y en la última vuelta, respirando en el cuello de Valentino el italiano se fue largo en Garage Vert. Esos dos aviones, con el morro afilado y muy gastado... una chicane por delante y luego cuatro curvas... Dios mío...; Rossi buscó el neumatico trasero de Maverick como fuera. No dejar un metro. Seguirle... Pasaron la chicane... Y en la 11... perdió la moto. Suelo. Intentó volver. Nada. Se levantó la visera del casco. Aún jadeaba. Le salía el sudor por los ojos.

Ganó Maverick, la victoria 500 para Yamaha. "Fui a todo o nada en la última vuelta. No sabía si Valentino se había caído y tapé todos los huecos en el último sector."

El Mundial agita posiciones de nuevo. Lidera Maverick, seguido por Dani Pedrosa y Valentino Rossi.

Just for the record: ¿Márquez? Se cayó. Final de recta, a 316kmh. En la vuelta 17, a 11 del final cuando rodaba cuarto.

domingo, 7 de mayo de 2017

"Hay que moverlo más"

Tras la carrera, aún con el mono puesto y el sudor corriéndole por la cara, Dani Pedrosa dijo: "Cuando eres jóven las cosas salen inconscientemente. Cuando creces, hay que moverlo más." 

Ganó Dani Pedrosa en Jerez. Desde la pole. De principio a fin. En el podio llora de emoción. En carrera ha mantenido a Márquez a un segundo de distancia, clavando los tiempos vuelta tras vuelta. Sete Gibernau, en su box, se relame. Es la última curva de la última vuelta de Jerez más plácida de los últimos tiempos. Como un buen día de playa. Las noticias están por detrás. Zarco mete hachazos a diestro y sieniestro desde el inicio. El francés tranquilo, capaz de explicarte la evolución de la especie cuando le preguntas por la hora, mete la Yamaha verde del Tech3 en cada frenada como un cuchillo. A Rossi lo fulmina. En la vuelta 3 va a por Márquez y en la curva 13 obliga al 93 a una negada salvaje y crítica. Acaba cuarto. Sexto en el Mundial como rookie.

En el podio está Jorge Lorenzo, tercero, a 14 segundos de Dani, pero con el sabor dulce de estar delante. "Ser tercero con Ducati es como una victoria", dice. Sube la visera de su casco con rabia Jorge, después de tres carreras dificilísimas. Cada adelantamiento tenía un significado especial: a Maverick, su sucesor en Yamaha; a Iannone, su predecesor en Ducati; a Rossi, el lider del Mundial... En el parque cerrado se saluda con Pedrosa, un abrazo que mueve el calendario hacia atrás.

Está en problemas el líder, Valentino Rossi, que abandona Jerez sólo con 2 puntos de ventaja sobre Maverick y 4 sobre Márquez. Algo le ha pasado para acabar décimo, sobrepasado en las últimas vueltas por Folger y Aleix Espargaró. El responsable de Michelin está en su box, mirando la pantalla con la cara del que pide explicaciones antes de que se las soliciten a él.

El Mundial en Europa es otra cosa. Se pega más a la piel.







martes, 25 de abril de 2017

La caza de Zidane

Ya llega la tercera oleada de cazadores.

Casi siempre es igual.

La primera línea sale en el momento del fichaje: este tío no vale. Este tío no sabe. No va a durar mucho. Lo hacen sabiendo que en algún momento tendrán razón, igual que saben que un reloj parado da bien la hora dos veces al día (sic Lacave)

La segunda línea aparece cuando se ve claro el criterio de alineaciones. Cuando pasan suficientes partidos como para saber cómo piensa y cómo actúa el entrenador. Esa segunda línea tira con bala retardada. Insiste sobre la inconveniencia de la presencia de cierto jugador o el uso de cierto sistema de juego.

La tercera línea usa bala directa y ventajista. Espera el fallo, el error, el resultado negativo para disparar. Y encuentra el eco de las dos líneas de fuego anteriores que gritan: ya lo había dicho yo.

Zidane ya nota el calor de ese fuego. No es el primero ni será el último. En realidad pasa con todos. Hay 24 jugadores, sólo juegan 11; hay un presidente con la calculadora en la mano; y hay periodistas para cada línea de tiro.

A ZZ le quedan unas semis de Liga de Campeones y seis partidos de Liga empatado a puntos con el líder. De momento ha llegado lejos.

 

domingo, 23 de abril de 2017

Keep Austin Weird

Ni baches, ni pista fría, ni caídas, ni gaitas. Keep Austin Weird. Keep Marc Winning. El Lunes viene después del Domingo igual que Rafa gana en tierra y Márquez en Austin. #Esoesasí.
Buena salida. Unas cuantas vueltas detrás de Dani Pedrosa, ataque y victoria. Márquez.
Viñales fuera de carrera en la segunda vuelta. Zarco, metido en guerra con Rossi, le tapa la salida en la zona de la serpiente, en la curva 4; Rossi se va recto, evita una curva, gana distancia. Dirección de carrera le penaliza con 0.3 pero nadie le informa. Ni a él ni a Dani, su rival para el resto de la carrera. Las pizarras no contemplan esa opción y se hace difícil hacer comprender la sanción a los pilotos. Habrían actuado diferente Rossi y Dani de conocer esa sanción? Da igual. Da igual ahora, en Valencia no sabemos.
Ganó Márquez: 5 de 5 en Austin, primera del año. Segundo Rossi y tercero Dani Pedrosa. El Mundial a Europa en 15 días con Rossi líder. Ea.

sábado, 22 de abril de 2017

Horse Power Rodeo

La carrera en el circuito americano de Austin queda bautizada como un horse power rodeo. 250 caballos entregando potencia en una pista llena de baches. "Hay que mirar el culo de los pilotos; si se mueve... son baches!" dice Alberto Puig. Algunos parecen zanjas. Se cae todo el mundo. En el momento de la qualy hay dos que salen con los ojos vendados, como si no quisieran ver ese asfalto. El culo que se mueva lo que quiera. Maverick y Marc, ya en este orden. Molesta hasta Rossi. Maverick se encuentra con él en plena trazada y tiene que rectificar. Maldice encima de la moto. En el parque cerrado Rossi se disculpa: "no te vi..." y Mav reconstruye la mueca de la sonrisa. Los dos pilotos Yamaha salen segundo y tercero. Maverick segundo, Rossi tercero. La pole ha sido para Marc. Le levanta el tiempo a Viñales en el último suspiro de la última vuelta. También encontrándose con Rossi en los últimos virajes. Es un mano a mano sin reservas. Los dos jovencitos van a saco. El uno a por el otro. Sin piedad. Y no se caen bien son amigos.
Mañana hay un bonito rodeo entre los dos tipos más pintones y talentosos de este mundo metido en una campana llamado Mundial de MotoGP. Que Dios les bendiga.



sábado, 15 de abril de 2017

Isco desenvuelve el caramelo

Isco juega como quien desenvuelve un caramelo. En el arranque, en la vueltita y el recorte. También en el disparo: la rosca que quita el papel y busca el premio. A velocidad lenta, a ritmo lento de partido, aún se ve mejor. Como hoy. Hay días que se juega en time lapse y otros en cámara lenta. Para ver a Isco siempre es mejor la cámara lenta, aunque eso suele atacar los nervios del palco, la afición y la prensa; todo el mundo busca una solución a la realidad lenta, una alternativa; Al primer error se propone un cambio en la alineación, en la segunda duda el diagnóstico es que el entrenador no plantea bien el partido, y si el gol tarda en llegar se abren las ventanas del calciomercato. Todo según pasan los minutos. Suele haber mas prisa por opinar y resolver que por mirar

Mientras, Isco intenta desenvolver el caramelo. Ante el Sporting, en el primer gol, defendió el balón con un choque, arrancó con una rabona para quitarse del paso al segundo defensor, quebró a un tercer jugador con la derecha y disparó con la izquierda: balón a la escuadra. En la segunda parte hizo una jugada disipando las amenazas consecutivas de cinco rivales. El sexto le quito el balón cuando armaba el disparo en el área. Resolvió el partido con un derechazo desde el borde del área en el minuto 90.

A mi me gusta este jugador. Encaja en la categoría de diferente. Bielsa dice que siempre hay que tratarlos bien porque acabas necesitándoles cuando nada de lo planeado sale. Llega un momento en el que hay que mirarle y decir: ¡invéntate algo! En el caso de Isco es el dichoso caramelo. Rehuye el examen de evaluación contínua, donde siempre hay que estar demostrando algo que piden los demás, cuando lo único que tú tienes es un arte tremendo para desenvolver caramelos.

No hay prisa. Isco juega. Sólo hay que mirar.

domingo, 9 de abril de 2017

Argentina: gravilla y scooter


En la primera vuelta el único recurso, con todos centrados en el pack, fue el helicóptero. Aéreo de moto roja y casco de Monster. Jorge Lorenzo fuera. Caída. Se le veía caminar por la gravilla. Lo siguiente fue verle en un scooter camino del box.

En esas, Márquez había decidido tirar fuerte, estaba abriendo un hueco tremendo con respecto al segundo, Máverick, hasta que en la curva dos, un viraje a izquierda... neumático delantero down, Marc a la gravilla. En pocos minutos los dos pilotos que se han repartido los últimos tres campeonatos de mundo, al scooter. Gravilla y scooter. Para que no se le leyera el cabreo en los ojos, Marc se bajó la visera del casco.  Pero no pudo acultar la patada al aire.

Entonces apareció Zarco-en-su-idilio con la Yamaha verde y negra. Le metía la moto a Dani Pedrosa para ponerse cuarto. Zarco por delante de Dani. En lo que contestó Pedrosa esa Honda llegó a la curva 2, la misma de Márquez, y neumático delantero down. Gravilla y scooter para Dani también.

Luego Aleix se fue al suelo y se llevó por delante a Dovizioso. Se quedó un buen rato disculpándose con el italiano, que, de rodillas, le tocaba la pierna a Aleix como diciendo: que sí, que sí. Es muy difícil superar lo del año pasado, cuando su compañero de equipo le tiró en la última curva de la última vuelta con los dos en podio. Entonces Dovi no le arrancó la cabeza a Iannone. Así que hoy, casi era conmovedor verle tocar la pierna de Aleix absolviéndole.

Maverick tiene 50 puntos. Dos de dos lleva. Celebraba eufórico en la moto, acariciaba la cúpula, se daba puñetazos en el casco, se subía al depósito en plena vuelta de honor. Llegó Rossi por detrás y le invitó a saludar a través de su cámara on board. Equivale a hazte un selfie conmigo! También tenía motivos Valentino. Tercero en Qatar, segundo en Argentina, segundo en el Mundial, en su GP350. Los británicos dijeron que era la trigesimoquinta vez en su carrera que acababa en el podio tras haber salido por detrás de la segunda línea en parrilla. Vaya números! Vaya tipo!. Viejo, astuto, rápido, gran jugador, piloto legendario. Pelo rapado. Le da igual todo a Peter Pan.

 


domingo, 26 de marzo de 2017

Por si acaso. Maverick no duda

Maverick no duda. Gana. Cuatro adelantamientos al avión que se come las rectas, la Ducati 04. Gana.
Rossi controla el mecanismo interno del reloj. El tiempo. Sabe lo que es. Lo conoce al tiempo. En las conversaciones previas sobre si se corría o no, como los toreros en días de lluvia, la cara de junior era la de Valentino. Podio en Qatar. Siempre detrás pero siempre delante.
Más:  Zarco se atreve y dura seis vueltas. #estoesmuydifícil.
Marc está en modo 2016. Cogiendo lo que puede.
Jorge tiene la moto de Dovi.
Aleix convierte la Aprilia en la sexta mejor moto de Qatar 2017. Le ovaciona el equipo cuando llega al box.


domingo, 29 de enero de 2017

Queda aire para respirar

Se puso el partido para Rafa, con break nada más empezar el quinto set. Pero mientras todo su box celebraba esa rotura, Carlos Moyà se rascaba la nariz. Aún quedaba mucho. Y lo que se vino encima de Nadal fue un huracán. Federer lo pasó por encima desde cada esquina de la pista. Rafa resistió lo que pudo. Tiró golpes valientes. Salvó cinco o seis bolas de break en contra en ese set.

Cuando llegó la bola de partido para Federer el suizo sacó con el alma a la T. Su cuerpo fue detrás de la bola. Pero se falló. Luego dos ojos de halcón. Salvó Rafa. En la segunda de partido Rafa volvió a pedir ojo de halcón... pero había entrado. Lo sabía. Federer saltó casi con lágrimas en los ojos, con el gesto nervioso de un hombre adulto. Puso una rodilla sobre la Rod Laver. Ahí se le escapó un lágrima. Había ganado su decimoctavo Grand Slam con 35 años ante Rafa Nadal.

Los dos renacidos para llegar a esta final. Dos dinosaurios ya. Ganó el mayor y la victoria deja aún aire para respirar. En Madrid sigue lloviendo y queda la tarde por delante. En Melbourne la noche de verano ya está bien entrada. Federer alza el trofeo. "Hubiera estado feliz incluso si hubiese perdido", dice.



viernes, 27 de enero de 2017

Los dinosaurios duermen

La empuñadura de Dimitrov estaba mordida, como si algún animal le hubiese pagado un bocado y hubiera arrancado parte del material. Se dió cuenta el cámara que daba los planos cortos de las sillas y el realizador soltó esa imagen al final de cuarto set, con el marcador 5-4. Esa cinta de color azul añejo, de jugador de club, del color de moda cuando comenzó a ponerse un sobre grip a la empuñadura de cuero... antes de que llegase el color blanco y mucho antes de que llegasen los flúor al tenis. Ese color azul revenido y viejo era lo que empuñaba Dimitrov, baby Federer, dispuesto a matar a Nadal con todo su repertorio de golpes, con los misiles del revés a una mano que son una bofetada con las uñas en la cara. Y con los saques desde el techo. Le pega ese color a Dimitrov, el búlgaro. 25 años, la barba sin afeitar y el cuerpo como una roca. Le puso en un aprieto serio a Nadal, que en el quinto set debió decidir si iba a por el partido vía método antiguo, el guión pre-Moyá, dos pasos detrás de la línea... o si continuaba con el patrón que le había colocado en semis: fiereza, agresividad, y golpes ganadores. Hizo lo que pudo, realmente, una mezcla agónica, pero le valió.
Al quitarse la camiseta, 4 horas 56 minutos después de empezar el partido, tenía la marca de la piel morena en los brazos y el torso blanco, de tantos entrenamientos en Australia con la camiseta sin mangas, aquella con la que conquistó tantos Grand Slam hasta llegar a ser el número 1.
Cuando fue al micrófono como finalista del Abierto de Australia 2017, dijo: intentaré descansar. Sabe que el otro dinosaurio había visto el partido con la panza recostada en la cama tratando de explicar a las niñas que debes esperar un par de días más antes de ir a esquiar de nuevo a Suiza.