domingo, 6 de mayo de 2018

Lo que yo quería era moto. Y al final lo hice.


Creía que fue en 2014, pero no. Fue al año siguiente. En la reunión del equipo que hacíamos MotoGP para Tele5 dije algo así como "tenemos a Nieto todo el día en la cabina y aún no le hemos hecho un reportaje en su curva!" No tuve que pelearlo mucho. Hicimos la grabación y metimos extractos de lo que nos contó en la sección Son leyenda. Cuando lo vio en el directo se emocionó. Fue muy poquito para todo lo que él nos dió. Guardo las dos cámaras de esa grabación. Hoy he transcrito palabra por palabra lo que hablamos allí, sobre el asfalto de la curva 9. Cuando se acabó la curva, paramos de hablar. Esa era la magia de la grabación. La transcripción a veces no se entiende, porque habría que leerla con las pausas que él hacía, con su entonación, con su manera de buscar las frases, de esperar las preguntas... ese ritmo madrileño tan suyo, tan inimitable.

Es mitad ataque de nostalgia mitad homenaje. Le echo mucho de menos. 




Vale. Jerez, Angel Nieto en su curva. (Claqueta)
Esta es la curva 9 el circuito de Jerez y la curva se llama Angel Nieto. Angel, por qué?

Cuando estaban aquí las máquinas haciendo toda la excavación para hacer el circuito me subí a esa montaña que hay ahí y dije: esta es la zona. Porque de aquí a la línea de meta hay muy poco. Y luego porque esta es la curva donde se meten aquí cuarenta o cincuenta mil personas y los domingos por la mañana cuando me levanto vengo a verlo... es una pasada.
Tú fíjate lo que es cuando yo vengo aquí, que yo empecé corriendo por el medio de las calles de Jerez y ahora vengo aquí y veo esto.

Cómo es esta curva técnicamente?

Esta curva es complicada porque es la curva Nieto y la curva Peluqui que es prácticamente la misma curva, pero depende de cómo entres tienes que levantar la moto en el centro para engatillar bien toda la bajada, que la bajada es muuuy seria. Yo creo que esta zona es la más importante que hay en el Mundial, no porque sea mi curva... porque es donde más gente hay, donde más cerca están del piloto, están muy encima... entonces yo creo que acerté, hice bingo! Hice bingo eligiendo la zona.

Dime una cosa, porque venimos de los circuitos americanos donde las pistas son muy anchas, el propio complejo del circuito es grandísimo... y llegamos a Jerez... y esto se ve ya estrecho. Es verdad que es más estrecho?

Bueno, esta curva la anchura está en nueve metros y medio más o menos y hay curvas que tienen 12! Pero Jerez es la gente y el ambiente que hay.

Tú tienes una relación muy especial con Jerez...

Tú date cuenta que yo la primera vez que llegué a Jerez, que vine a correr, vine en el tren, que venía con la moto dentro del tren y me detuvieron porque no llevaba permiso paterno. Llegué a Jerez y me llevaron a la comisaría. Tuvieron que venir a buscarme para decir que sí, que era verdad que venía a correr.

Con cuántos años?

Pues debía tener 15, 16 años. Con el pelo de punta!

Y venías tú con la moto en el tren?

En el tren, claro

Y cómo la llevabas hasta el tren?

Al tren la llevaba con el tubo de escape, que tenía un tubo de escape para correr y otro para ir por la calle.

Y esa cuál era... la Derbi?

La Derbi. Pero ten en cuenta que eso era otro mundo. Así lo hacían todos, no era yo solo. Era lo que había.

Y tú cuando sales del tren, bajas... y qué estaba, la policía allí?

No, la policía me detuvo dentro del tren. Veníamos tres, que veníamos a correr y nos dijeron: a ver, chavales, el carnet. Y no teníamos carnet porque no teníamos la edad. Permiso paterno!... y permiso paterno, nosotros no lo usábamos para nada el permiso paterno. Y nada cuando bajamos pues nos llevaron a comisaría y tuve que llamar yo al presidente del motoclub, que se llamaba Pacheco, para decirle que veníamos a correr. Pero que veníamos a correr por el medio de las calles! Pero a mi Pacheco no me conocía de nada. Era un niño que venía aquí a correr. Pero esto ha cambiado mucho. Ha cambiado a bonito, a seguridad, a lo que tiene que ser! Y afortunadamente lo estoy viviendo. Porque yo he vivido las motos en blanco y negro y ahora las estoy viviendo en 3D.

Ole.

Consecuentemente me he comido todo lo bueno. (risas)

De esas has tenido más? Que te digan a qué vienes... pero no aquí, sino también fuera...

No, no, eso sólo ocurrió aquí. Luego ya me organicé un poquito, me entiendes... (risas). Pero bueno, Jerez para mí es muy importante porque primero era la mejor carrera que había en España. Era una carrera internacional, donde había bastantes patrocinadores, gente que venía de fuera a correr... era una carrera internacional dentro del Campeonato de España.

Sin embargo yo he leído que el gran pistoletazo de salida lo pegaste tú en el Jarama en el 71 y quiero que me cuentes aquí lo que hiciste porque si hoy está aquí la afición también es por lo del 71...

Ahí arranca todo, seguro, porque hasta ahí yo había ganado dos Campeonatos del Mundo y me conocían los chavales de mi barrio. No me conocía nadie, porque en esa época sólo había fútbol y boxeo.
Entonces en el Jarama qué pasó, que perdí un Campeonato del Mundo en la primera carrera...

No, pero cuéntame el día entero, desde la mañana, desde que llegas al circuito.

Eso era que a las 10 de la mañana salí en la carrera de 50, tenía que ganar sí o sí y realmente no pasé por meta ni una vez porque me caí en la entrada a meta y perdí el Mundial contra Jan De Vries. Y entonces lo que hice divertido fue que me querían llevar al RACE para que no saliera en 125... yo me negué, me cosieron la pierna a lo vivo...

Pero qué te pasó, en la caída qué te pasó

En la caída me corté aquí atrás con algo de la moto (se señala el gemelo derecho) y no podía doblar la pierna porque me tiraban los puntos; entonces bueno, al final llegó un momento que yo vi que la gente se iba... me subí a la torre y les dije que se dieran la vuelta que iba a correr sí o sí. Son esos instintos que te dan. Yo vi que el Jarama era la primera vez que se llenaba de verdad. Yo por la mañana cuando llegué dije: pero esto qué es! Porque creía que la gente iba a la sierra y la gente iba al Jarama. Habían estado dando mucho bombo toda la semana diciendo que yo me jugaba dos títulos del Mundo y se llenó.

Entonces cuando yo vi que se iban subí a la torre, cogí el micro y les dije que se quedaran y gané el Mundial de 125; y al día siguiente pues yo ya era el torero... y era portada en periódicos que no tenían nada que ver con el deporte, portada en el ABC, en El Pueblo, y ahí nació Angel Nieto.

A mi lo que me sorprende es cómo cuentas que viste que la gente se iba y que cogiste el micrófono... pero tú ya sabías que en la torre estaba la megafonía... y no sé... fuiste cojo hasta allí? Te acompañó alguien?

Sí, rodeado de gente, es que yo aquí cuando venía a correr, eh, cuando venía por el medio de las calles, yo, aquí tenían que pedir que vinieran dos grises conmigo! Tenía que llevar dos grises al lado porque la gente venía a tirarme del pelo, a tocarme... como Raphael?!... Pues parecido! (risas)

Y le ganaste a Sheene esa carrera...

Le gané a Barry esa carrera. Yo creo que ahí Barry se equivocó porque si él tira desde el primer momento yo probablemente me habría ido al suelo; lo que pasa es que hacía mucho calor, Barry quiso conservar porque el Jarama era un circuito muy cansado porque era muy pequeñito... Y Barry no tiró, yo me situé, me remolcaron al principio entre cinco pilotos que íbamos, cogí sitio y luego ya está, luego al final... al final me llevé el Mundial.

Tú estás en la moto en esa segunda carrera, y qué sentías en la pierna, qué...

Yo arranqu´ ﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽ierna, qu segunda carrera, y quue el jarama era un circuito muy cansadoad,  y ahora las estoy viviendo en 3D.é fatal porque entonces se arrancaba al empujón y en la 50 podías correr un poco al lado pero en la 125 era arriba, remando con las dos piernas... y no salí muy bien, arranqué séptimo o así, tengo los videos y eso... pero fue la carrera que no olvidaré jamás.

Te acuerdas de lo que pensabas en la salida, con la pierna rota...

Lo que pensaba no! Que se me estaba yendo todo al garete, porque había perdido un Mundial hacía una hora y media y si no ganaba este pues era un año en blanco y al final el Mundial es lo que cuenta.

O sea, una situación desesperada.

Bueno, fíjate cómo fue que me concentré! Que yo no me había concentrado en mi vida pero como oía que los futbolistas se concentraban pues me concentré toda la semana en un hotel al lado del campo del Real Madrid. Me aburría como un mono allí dentro! Y al final tuve que llamar a mi hermano para que me acompañara! (risas)

Te acuerdas de la frase que le dijiste a la gente?

No iros, que salgo.

Pero, "soy Angel Nieto...

Claro! Soy Angel Nieto, no iros que salgo en 125.

Y la gente fliparía
  
Mira, la gente cuando acabó la carrera se tiró a la pista a cogerme y desafortunadamente hubo alguno que alguna moto le hizo daño porque además el director de carrera tiró la bandera y cruzó para cogerme!

Y ahí está el gran cohete que tú lanzas con las motos en este país...

Bueno, yo te puedo decir una cosa, yo esta mañana he estado, bueno ayer, o el otro día... con Marc en una exposición que ha hecho Repsol desde Nieto hasta Márquez y tío, me he emocionado porque había algunas fotos mías en blanco y negro donde estoy bastante guaperas, por cierto, y luego pues las fotos de los de hoy, de Marc... de todos los que han hecho cosas en el Mundial con Repsol y realmente sólo tengo que darles las gracias a todos los pilotos españoles, a todos, porque gracias a ellos se sigue hablando de mí. Y tenemos unos chavales fantásticos y un futuro fantástico y me gustan cómo son, porque yo hurgo un poco en la parte humana de ellos, y son buenos chicos. Me gusta ver que tienen ilusión, que tienen pasión, que la moto para ellos es irte a dormir y pensar en la moto y levantarte y pensar en la moto... son una moto.

Tú eras buen chico...?

Yo era travieso, un poquito. Ahora también. (risas)

Cuándo empezaste a ser buen chico, tú.

Creo que antes de ayer. (risas)

Yo soy buen chico, lo que pasa es que me gusta disfrutar de las cosas que me pasan en la vida, porque eso por qué me lo voy a perder...

Y cuándo empezaste a decir, a saber que estabas construyendo una carrera deportiva importante y que tenías que ser piloto 24h al día y no fallar.

Bueno, ahora se habla más de motos y hablo más de motos que cuando yo corría. Cuando yo corría hablaba lo justito. Realmente yo creo que fue cuando iba al colegio. Si veía una moto me quedaba mirando y no iba al colegio. Pero una moto de la calle! Y luego mi decisión fantástica fue irme a Barcelona a buscarme la vida. Cuando me metí a trabajar de mecánico en Bultaco, en Derbi... ahí también hice bingo! Como hice bingo en la curva esta que estamos, comprendes?

Es verdad que a Rabasa le viste y te dijo: qué haces aquí y le contestaste que querías ser campeón del mundo?

Me dió una escoba. (risas).

Cuéntame esa historia. Tú le estabas esperando... dónde, en un pasillo en su fábrica? Y te vió...

No, no, no. Esto lo tenemos que cambiar porque no es así. Esa historia es con Paco Bultó, que le pillé en El Retiro y le dije que quería ser piloto y me dijo: mándame una carta y le mandé una carta y no me la pilló. Entonces la historia en con Paco Bultó. Yo me quería ir a Barcelona y un día había una carrera en El Retiro y me arrimé a él y le dije: yo quiero ser corredor. Y me dijo: pues mándame una carta. Le mandé una carta y no me hizo ni puñetero caso. Me cogí el tren y me fui a Barcelona a vivir a casa de una hermana de mi padre. Y allí fui a buscarle, me dijeron que no estaba, bueno, pues a qué hora viene, a las 11. Y me senté a esperarlo y cuando llegó le paré. Venía en una moto, me puse en el medio, le paré y le dije: yo soy el niño del Retiro y vengo aquí porque he mandado una carta, no me han hecho ni caso y quiero ser corredor de motos! Y me dijo: pues vente por la tarde que yo hablaré con el jefe de personal. Y me metieron en el motocross. Y yo en el motocross... no era lo mio. Y nada, estuve un mes trabajando. Yo me despedía y me organizaba de pequeño, eh! Yo he sido fontanero, electricista, carpintero, he hecho cuadros... he trabajado de muchas cosas. (risas)

Para sacar dinero...

No! Para ir donde yo quería. Que al final donde yo quería era moto. Y al final lo hice.

A quién le dedicaste el primer título del Mundo

La primera vez cuando gané el Mundial en Yugoslavia, en el año 69, pppff, casi nada... lo primero es irme a una cabina de teléfono y llamar a mi madre, claro. Que soy campeón del Mundo. Además me acuerdo que en ese Gran Premio, Santiago Herrero, un grande, un grande, había perdido el Mundial ese año, y estábamos compartiendo habitación y me acuerdo de estar con Santi yo animándole, diciéndole que era el mejor, que era verdad, y él pues felicitándome pero al mismo tiempo triste. Y hay momentos que no los olvidaré jamás. Mis amigos de mi barrio, cuando llegué a Madrid pues estaban esperándome, pero seríamos quince personas...

Cómo lo celebrásteis?

Pues justitos, justitos... (risas)
Salían en la prensa cosas muy pequeñas, y luego al año siguiente volví a ganar y lo mismo. Yo creo que a las motos se les hizo caso a partir del Jarama en el 71.

Se nos acaba la curva... dónde se acaba una curva?

Cuando viene la recta. (risas)
Con las motos estas con lo que corren las curvas casi no se acaban, porque son motos que cuando salen de aquí ponen dos marchas y en 200m están a 240.

Tú has hecho lo que hace el Papa cuando llega a un país...

Besar el suelo?
No, yo lo que hacía cuando estrenaba un mono de cuero, normalmente me ponía un mono de cuero nuevo y me iba al suelo, ya con experiencia, sabiendo... Y acabé harto. Porque decía: cada vez que estreno un mono me atizo! Al final tomé una decisión y me daban un mono nuevo, de los buenos ya, e iba al asfalto, lo arrastraba... y el mono ya había tocado el asfalto y ya no me caía.

Lo de tus supersticiones... tenías un carro! Es verdad que cuando llovía ponías cuchillos en la puerta?

Poníamos cuchillos... bueno... aparte un día me hicieron, cómo es eso que hacen una caipirihna y queman...

Una queimada? Un conjuro?

Pues el conjuro mira: la mano (señala una cicatriz)... esto es en Mugello, y el pie. La primera operación que me hicieron con el tema de la queimada. Mañana vas a ganar, mañana vas a ganar, mañana... vas al hospital. (risas) Por tanto... no funcionó.

Bueno. Dime qué son las motos.

Las  motos son pasión, ilusión, desánimo muchas veces, disgustos que te llevas porque se para la moto y has perdido un Mundial. Y son noche y día. Tienen de todo. Estar en el límite en una moto y notarlo de verdad es como arrimarte mucho al toro. Como ponerte muy cerquita.

Bueno, pues tú no besas el suelo pero yo beso por donde pisas, y beso el asfalto (pues yo también, si quieres...) de la curva Angel Nieto de Jerez. Porque eres el número uno. Hoy y siempre.






sábado, 23 de diciembre de 2017

Kovacic antes de Navidad

Kovacic como sinónimo de preocupación, miedo. Kovacic como antónimo de Isco, atrevimiento, éxito.

Zidane le puso Kovacic de nombre a esta Navidad. 0-3 palmó en casa. Si no fuera el Madrid era un adiós-a-la-Liga de libro. A las 11 de la mañana; desde esa hora todos los cerebros crujiendo para interpretar la decisión: Isco fuera, feliz Navidad. Es para tapar a Messi; es porque ha jugado los últimos tres clásicos; es un mesaje al Barça; es un mensaje a los suyos; ninguno bueno; pero es Zidane; cuidado en la salida, Messi estará suelto si pierde la bola Kovacic. Y así toda la mañana. Hasta que se metió el sol de Diciembre en el partido. Entonces parecía que la decisión verdaderamente importante era haber elegido bien el lado del campo. Y pasaron 45 minutos.

La verdadera sorpresa, sin embargo, fue ver al Madrid parado en la reanudación. Sin salir de su campo, sin correr, sin desplazamientos, como estátuas. Ahí la discusión se centró en saber si era decisión táctica o cansacio por el viaje del Mundialito. Y con el Barca tocando y tocando, casi sin querer avanzar, de repente apareció Rakitic por el centro en una conducción vertical, directa al área de Keylor Navas. Kovacic entró en escena para dar y quitar razones a los debates de las once de la mañana. Tuvo que elegir entre tapar la subida de Rakitic o seguir a Messi y dió la razón a los que tenían la escopeta cargada. Rakitic jugó a placer y el Barça se adelantó.

El Madrid noqueado, defendiendo con el sol en los ojos, acertó a ver cómo el partido podía mutar a un rondo eterno del FCBarcelona. Ramós le tiró un guantazo a Suárez. Zidane preparó a Asensio y Bale. La gente despegó la espalda del asiento... pero el Barça volvió a marcar; de penalti, Carvajal explusado por detener un remate con la mano. Debió suponer Messi que era demasida humillación y tras marcar sólo se postró ante la grada con los brazos abiertos, esta vez sin exhibir la camiseta. Volvió el rondo y los cambios debieron aguardar en la banda, con los tacos revisados, cinco minutos de reloj porque el balón no salía. Se le fue la Liga al Madrid porque Zidane eligió a Kovacic. Hubo un gol más, en un arranque cruel de Messi para la jugada del 0-3 en el último minuto. En la sala de prensa, Zidane dijo: "me van a caer hostias, pero mi trabajo es tomar decisiones. Ahora tenemos que ir con la familia a nuestras casas y vover más fuertes después de las fiestas." El Barça está a 14 puntos.

domingo, 12 de noviembre de 2017

La Salvajada de Márquez

El subcampeón devolvía el aplauso a su gente en Ducati, que le reconocía el esfuerzo y el trabajo de la temporada. Dovi sentado. Dovi sudoroso. Dovi derrotado. En el box antes de tiempo. A la carrera aún le faltaban cinco vueltas. Márquez rodaba Campeón del Mundo por sexta vez (cuarta en cinco años en MotoGP).

A la postre la caída de Dovi fue intrascendente porque una vuelta antes Marc había dejado su firma en el Circuito Ricardo Tormo. Acababa de adelantar a Zarco para ponerse primero y el francés le estaba aguantando la frenada al final de recta, a 320kmh. Marc se fue largo y al inclinar la moto perdió el tren delantero; como otras veces, cuando el estribo ya está rajando el asfalto y el mono ya deja piel sobre el alquitrán, dió un golpe de gas. Esa Honda se levantó directa a la escapatoria. Vino entonces la segunda maniobra: la grava. La grava que te frena, que hace que la moto se clave; la grava que dice hasta aquí. Por allí encima pasó Marc. Con la moto enderezada y buscando el surco por el que ganar la pista otra vez. Lo consiguió. Salvó la caída cuando rodaba primero y volvió quinto. Le valía igual para su Campeonato, pero aún así, finalizó tercero, en el podio.

Esa maniobra doble nos da la clave de cómo opera el cerebro de Marc porque una vuelta después, con Dovizioso apretando por si podía acercarse a la victoria, la competición le puso delante idéntico reto: Tratar de quedarse encima de la moto tras irse largo en una frenada. Esta vez en la curva 8, a la que se llega a 130kmh. Dovi se fue largo pero no intentó inclinar la moto para no arriesgar una caída. Buscó directo la escapatoria y luego salir de la grava. Pero a Dovi se lo tragaron las piedras.

Dovizioso interpretó que irse largo era un error y activó los resortes del fracaso: minimizar riesgos.

Márquez también supo que se había equivocado aguantando la frenada a Zarco pero activó el manual de supervivencia. En sus palabras "dije: me quedo con la moto y a ver hasta dónde llegamos". Primero hizo la salvajada de levantar la Honda. En 2013 explicó cómo lo hace en sala de prensa y Crutchlow tomó el micro para decir: "si lo vuelve a explicar seguiré sin entenderlo". Luego la sacó de la grava. Supongo que ahí sirven todas las horas de motocross y flat track, pero la gasolina que te lleva a hacerlo es el ansia de victoria. Unas ganas salvajes de vencer y una voluntad desmedida por conseguirlo.

En éso es Campeón del Mundo Marc Márquez. En la parrilla de MotoGP aún se busca quién pueda acercarse. En 2018 habrá una nueva oportunidad.

Dios bendiga esta competición.






¿Qué hará Márquez?

Esa es la pregunta que define la carrera dentro de unas horas. Qué hará Márquez. Por la mañana, bajo el sol de la mañana en Valencia, saludó con una sonrisa a la gente, se cepilló la suela de las botas contra el asfalto en la salida al warm up y marcó el mejor tiempo de la sesión.

Pero lo importante ocurrirá a las dos de la tarde. Sinceramente creo que intentará hacer una buena salida y tirar para ganar la carrera. No hay mejor manera de dejar atrás los problemas que ésta. Los problemas hoy se llaman Iannone y Zarco. Sospechosos habituales. De la cuadrilla de Marc. Circuito pequeño, encogido, con pocos sitios para adelantar; Zarco y Iannone van a ir con el hacha fuera desde la salida. O tienes cuerpo de guerra, o lo mejor será desaparecer de ahí.

domingo, 29 de octubre de 2017

Dovizioso resiste

Apareció en la pantalla un rótulo que ponía: Team Communication; Jorge Lorenzo 99; Suggested Mapping: Mapping 8. El ese momento faltaban seis vueltas para el final. Seis antes las dos Ducati habían superado a Zarco, que se quedaba tercero, con Márquez cuarto. Un adelantamiento de Dovi a Jorge Lorenzo imposibilitaba que Marc fuese Campeón del Mundo en Malasia. Sin embargo, JLO tenía delante la posibilidad de su primera victoria con Ducati, con lo que existía cierto duda sobre si lo dejaría pasar o no. Hasta que apareció el rótulo.


Dovi fue recortando hasta adelantar a Jorge. Lorenzo explicó que cometió un par de errores que posibilitaron que Dovi le adelantase. Luego dijo: "No lo he visto (la órden de mapa 8), hasta que no he llegado al parque cerrado no me he dado cuenta." Minutos antes, el jefe de equipo, Gigi Dall'Igna era un poco más contundente pero igual de enigmático: "Hemos hecho lo que debíamos."

Marc se quitó el casco en el box y sonrió, pero es la máxima de este piloto: cuando te va mal, ríe! Le bastará un undécimo puesto en Valencia para ser Campeón del Mundo de MotoGP por cuarta vez. En la vuelta de honor chocó su puño con Dovi. Felicitación. Los dos se mostraron el pulgar. A Valencia.

domingo, 22 de octubre de 2017

Márquez gana todas las batallas

Las escenas del parque cerrado definen la carrera. Rossi aparece con el mono negro, marcado con la goma de Márquez en el costado izquierdo. "Todos los pilotos de delante estábamos siendo muy agresivos pero había que serlo más! He disfrutado muchisimo" (Rossi).  Zarco acude a disculparse con Marc por tocarle en la segunda vuelta en la frenada de la 4. Marc le da una palmadita. No pasa nada. "Estábamos en un grupo en el que te ponías duro o te ibas hacia atrás" (Márquez). Maverick Viñales, que sacó del podio a Zarco sobre la línea, llega al micrófono de la señal internacional: "Me he tocado con Zarco, con Iannone... pero bueno..." La Honda de Marc descansaba con el colín roto.

Luego Rossi amplió su comentario: "Últimamente hay muchos pilotos con mucho nivel de agresividad, Iannone, Zarco, Márquez... y si vamos a jugar a esto, pues jugamos. A mi me va. Los que hayan madrugado para ver la carrera aún estarán temblando. Es un poco peligroso, pero bueno... (y sonríe)."
 
Dovizioso, el contendiente, llega a su box deprimido. Le felicitan tímidamente. Mira el neumático trasero. Ha visto la bandera de cuadros en decimotercera posición. Redding (Ducati pero sin contrato el año próximo) y Dani Pedrosa le han adelantado sobre la línea de meta quitándole dos posiciones. Dos puntos menos. Aunque parece que da igual.

La carrera fue una locura. Un grupo delantero de ocho pilotos dándose hachazos en cada frenada. Un todos contra todos salvaje. Primero porque el empeño era reservar neumáticos para el final de carrera y nadie tensó la cuerda, y luego porque Zarco estaba dispuesto a adelantar y devolver cada adelantamiento sin medir rival ni consecuencias. Metió al grupo en la dinámica de agresión contínua, sin pactos, sin organización, sin pensar. Entraban tres pilotos en paralelo en las frenadas. Trazaban líneas loquísimas. Se buscaban. Evitaban las colisiones. Perdían la pista. Volvían. En medio de este fragor Márquez miraba hacia atrás: ¿dónde está Dovi? Dovizioso estaba en su drama particular, en la frontera de los puntos. Con Redding, Petrucci, Lorenzo, Pedrosa... Cada vez que la realización daba un plano suyo nos perdíamos una situación tensa delante. Pero Phillip Island no da un día tranquilo.

Márquez reventó la carrera a ocho vueltas del final. Tiró y se fue. Celebró sobre la moto que tiene el Mundial casi en el bolsillo. Golpes en el pecho, puño al aire, gritos. Boxea delante de su equipo. Baila con el trofeo en el podio. Todos sabemos que va a haber fiesta en Cowes hoy.


sábado, 21 de octubre de 2017

Márquez es Tyson

Tampoco estoy muy seguro, pero a modo de resumen funciona: Márquez es Tyson. Venía Ruddock, pum, tumbado. Venía Spinks, pam. Venía Larry Holmes, tumbado. A Marc le llegó en Australia Dovizioso, en la qualy, el sábado... y pam. Tumbado. Hizo pole; el italiano undécimo. Dijo Dovi que la caída en el FP4 le restó confianza y que intentaría arreglar las cosas para la carrera. Pero la impresión que dejó Márquez fue demoledora. Sólo le faltan los tatuajes. Salió como un misil para ponerse en lo alto de la tabla de tiempos. Le siguieron Iannone y Miller pero no cortó. Los llevó detrás dos vueltas. Entró y dejó en evidencia a Iannone, que esperaba la salida de Marc para ponerse a rueda otra vez. Solo que Marc le hizo ver que salía y cuando el italiano arrancó su moto Márquez bajó de la Honda. En la vuelta a pista Marc volvió a bajar el tiempo, aseguró la pole. Las repeticiones de su paso por la curva Stoner, derrapando a 240kmh, se vuelven virales; es el mensaje del sábado. Con el campeonato a punto de resolverse Marc empuja y Dovi falla. Pero es sábado.

Nos queda la incertidumbre del domingo. Las cuatro de la tarde. Demasiado tarde, justo la hora en la que la temperatura cae drásticamente. Las nubes, la posibilidad de lluvia. El viento del océano. Y ese circuito, tan fluido, tan de no parar.  Velocidad pura. En una entrevista del viernes a BTSports Márquez, partiéndose de risa, contaba por qué le gusta tanto Phillip Island: "Porque en el FP1 vas con los cojones en la garganta todo el rato. De verdad!"